Y no, no me alegro

Pienso mucho en ti.

Cuando despiertas y te quedas viendo al techo, pensando en todo lo que debes de hacer. Tocando tu erección y viendo tu celular. Pienso en que no te das cuenta que estoy aquí, pensando en ti.

Te paras de la cama y entonces te miras al espejo; te ves tan guapo con tu barba toda desarreglada y tus labios que tienen forma de corazón. Te imagino pensando en alguien que, seguro, no soy yo.

Tomas un vaso con agua y luego te metes a bañar. Que fantasía es imaginar tu cuerpo bajo la lluvia y así quisiera entrar a bañarme contigo. Que pienso mucho en ti, y sé que solo es un sueño que no se volverá realidad.

Te veo conociendo gente que nada tiene ver conmigo. Miras fijo tu reflejo cuando entras a orinar, te preguntas si vale la pena tanto cortejo. Terminas por desaparecer.

Y vas huyendo del compromiso. Solo te importa coger. Pienso mucho en ti, en lo que pudimos ser. Vas por tacos de suadero y de tripa ahí a la esquina de tu casa antes de llegar a dormir, te tomas una coca bien fría, y de pronto la soledad te hace compañía.

Esta bien, no sueles ser muy sociable. Ya te acostumbras a la ausencia. Pienso en ti para llamarte, para aparecerme de pronto en tu mente. Quizá muchos quieran tu cuerpo, pero nadie te va a querer como yo.

Llegas a tu cama y vas de la mano de un chavo que conociste en el Grindr, lo desnudas, lo abres en dos, lo usas y le pides que se vaya.

Ya cansado del día, abrazas a tu almohada, y sé que te preguntas si vale la pena dormir solo otra noche más, coger por coger y volver a desaparecer.

Te pienso y a veces recuerdo que también me querías. Te imagino acá a lado mío, tocando mi pelo y agarrando mis nalgas. Mirando el reloj con miedo a que pasara rápido el tiempo.

¿Ahora qué haces? dormir y repetir. Mirar cómo desvanecemos y dejamos de ser importantes. Si antes fuimos leyendas ahora ya no somos más que fábulas que nada tienen que ver.

Y te veo colapsar. Te sienta bien llorar.

Llórame cuando te des cuenta, que valía la pena correr el riesgo. Nos da miedo lidiar con los sentimientos. Y cuando te fuiste, te llevaste parte de mi, pues ya no la quiero.

Te pienso mucho y quisiera regresar el tiempo. Donde jurábamos ser felices.

Pienso mucho en ti, cuando comienzas a llorar. Y no, no me alegro.

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