La Cuarta transformación y todo y todo.

Nos encontramos en lo que nos han vendido como un “verdadero cambio” y pues yo no veo claro, a mi me sigue resultando la misma gata nomás revolcada, y es obvio porque el cambio lo hacemos nosotros, nadie va a llegar a cambiar nuestra vida de la noche a la mañana,  esto no es un cuento de hadas, ¿pos que creían?

Los verdaderos cambios inician en uno, y la verdad es que yo me encuentro súper encabronada con algo que desde cuando les quería compartir y solo le daba largas.

Algunos de ustedes sabrán  que a su tía preferida (yo) le gusta andar de que muy ecológica y de que moverse en bici y todo eso de la sustentabilidad, y sinceramente es algo que disfruto  y que me hace pensar que de algún modo contribuyo, porque vaya que hace falta que cada persona aporte su granito de arena  ¿o sea ya vieron la calidad de aire que tenemos en la ciudad estos días?, ¡está horrible!

 

Yo recuerdo que de pequeña en ocasiones no iba a la escuela porque había contingencia ambiental, y ahora, o ya no le presto atención a eso o simplemente ya a nadie le importa si nos cae lluvia acida o algo (LOL).

El chile que no me embona esta ocasión es todo este asunto de las foto cívicas y los ciclistas y los reglamentos de transito, los automovilistas y todo ese show

De verdad a mi me resulta difícil de creer que a la gente le importe un carajo un reglamento, que les valga madre la autoridad, que no sepan respetar a un ciclista y en especial con los ciclistas que lejos de vernos como alguien que aporta para no contaminar y como un apoyo para que esté un poco más fluido el transito nos vean como “pinche estorbo”, neta no hay nada que me moleste más que escuchar ese tipo de comentarios.

Tiene pocos días que cambiaron las foto multas por las foto cívicas, que prácticamente es quitarle la licitación a una empresa que solo estaba generando dinero a costa de las infracciones de los automovilistas y no estaba generando un impacto positivo, y lo que se pretende es implementar un esquema de “puntos” para de cierto modo ir “sancionando” a los infractores y conforme van perdiendo puntos ir educándolos por medio de cursos en línea o presenciales, o si ya de plano no aprenden , tomar curso presencial o hacer trabajo comunitario.

Este nuevo esquema me parece muy bueno porque si uno se tomara 10 minutos para leer los reglamentos de transito y estuvieras con la plena intención de respetarlo no tendrías de que preocuparte. O sea como les explico que yo ya escuché miles de comentarios quejándose de que tendrán que hacer trabajo comunitario, ¿real? Te acaban de mencionar que tendrás puntos y conforme no respetes te irán aplicando “sanciones” y tú en vez de que tengas la firme intención de hacer las cosas bien, ¿ya estás pensando en el mínimo de puntos?

 

 

Ahora eso es con los automovilistas y al parecer con los motociclistas, pero ¿y que pasa con nosotros los ciclistas? Cuando yo decidí empezar a rodar por la ciudad obvio fui a leer el reglamento de ciclistas, ¿pero ustedes creen que todos hacen eso?, ¡por supuesto que no!, yo todos los días me quejo de algún ciclista, ya sea porque va en la ciclo vía y circula del lado izquierdo y va súper lento, o porque veo a alguno que va sobre la banqueta  y va tocando su campanita haciendo que los peatones se tengan que mover, o porque en un alto se quedan enfrente en el paso de peatones.

Muchísimas cosas me toca ver todos los días en mi ruta, muchas veces he discutido con las personas, muchas veces he estado a nada de tener un accidente, veinte mil veces los automovilistas me avientan el coche, y  así todos los días de camino al trabajo o a casa.

Entonces yo me pregunto, ¿nos encanta exigir a sabiendas de que nosotros no estamos dispuestos a cambiar ni aportar nada? ,  es muy fácil pedir, criticar o hablar, pero y que tal si nos dejamos de eso y empezamos un verdadero cambio pero desde nosotros, sin duda las cosas cambiarían, y no necesitamos de una persona que venga con su cuarta o quinta o sexta transformación, ¡las cosas las tenemos que cambiar nosotros!

Así que deja de quejarte  y mejor empieza a actuar, porque aquí la única que puede tener chiles que no le  embonen soy yo.

Los quiero mucho y nos vemos en la siguiente.

 

Besos

 

Pánic

 

 

 

 

panicdragqueen

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