Cultura

Recordando a Matthew Shepard #PostHardcoreStyle

El asesinato de Matthew Shepard en 1998, lo convirtió en un estandarte de nuestra comunidad. 20 años después hay que mantener vivo su recuerdo y su legado.

El 12 de octubre de 1998, tras seis días de convalecencia, Matthew Shepard, de 21 años de edad, moría a causa de las heridas que le fueron propinadas por dos individuos en un claro crimen de odio desencadenado por la homofobia. Su muerte lo convertiría en estandarte de la lucha por los derechos LGBTTTIAQ+, dejando como legado en 2009 la Matthew Shepard Act, una legislación para prevenir y castigar crímenes de odio y homofobia en los Estados Unidos. Sin embargo, 10 años han pasado desde el acta y aun se puede ver en la sociedad civil norteamericana los mismos rasgos de desigualdad, discriminación y homofobia hacia los miembros de la comunidad LGBT+.

Nota relacionada: El crimen es la ignorancia

A 21 años de su muerte, Matthew Shepard, sigue presente en la cultura popular y para muestra están las representaciones artísticas que honran su vida y legado. Se han hecho películas y documentales, pero, en el mundo musical es donde el caso ha logrado ser más prolífico: artistas de toda clase de géneros le han dedicado canciones e incluso álbumes enteros, sin embargo, un ejemplo que resalta a la hora de observar estas dedicatorias es el de Thursday, banda de New Jersey quienes tuvieron un importante papel en revivir el genero post-hardcore en la primera mitad de los años 2000s. Al frente de esta banda se encuentra Geoff Rickley, vocalista y compositor principal, quien incluyó en su producción del año 2003, War All The Time, la canción titulada M. Shepard.

Rickley no es gay, sin embargo encontró indignación por el asesinato y en consecuencia escribió esta canción inspirado en en Matthew, y también sobre un amigo y su salida del closet. En la letra se hace alusión al teatro como una manera en la que la gente puede tener “pánico escénico” a la hora de salir del closet y de este modo liberar la “actuación” que deciden mostrar ante el mundo, en otras palabras, es miedo a mostrar lo que se es realmente.

Nota relacionada: Asesinan a Kevin Fret, cantante gay de trap

Actos como el asesinato de Shepard crean, según Rickley, un estado para la gente gay en donde simplemente no es seguro vivir fuera del clóset, el titulo de la canción no solo es una abreviación de Matthew, sino también una referencia a la obra teatral M. Butterfly. El vocalista hace énfasis también en que la sexualidad debería ser completamente libre, y esto también está ligado a la previamente mencionada analogía del teatro con vivir fuera del clóset. De manera continua también se habla de como los “espectadores” (en este caso el mundo en general) aprecia (y en ciertos puntos, desprecia) dichas acciones, pero que al final del día:

we’re not gonna run
“no [tendrán] que correr”

En la canción también encontramos una cita directa del padre de Matthew; Dennis Shepard:

That voice is silent now, the boat has sunk
“Aquella voz ahora ya no se oye, el bote se ha hundido”

Nota relacionada: ¿Qué tienen en común MORENA, corrupción y el VIH?

La canción brinda un poderoso mensaje que es muestra de lo que muchas personas tienen que afrontar en la lucha por aceptación y visibilidad. Lamentablemente, los avances se van presentando a cuenta gotas con respecto al el tema de asesinatos a miembros de la comunidad LGBT+ a nivel mundial; sin embargo es importante tener presente que crímenes como el de Matthew Shepard no deben queden impunes, ya que al ser recordados a nivel colectivo sirven como ejemplo del latente prejuicio y las presentes acciones para evitarlo. Logrando con esto mejoras en nuestra sociedad que evitan vidas llenas de odio y discriminación que puedan vivirse fuera del escenario del teatro.

 

Deja un comentario