Nuevo año, nuevos chiles que no me embonen

 

Hola Pececitas, ¿Cómo les va?, ¿Cómo estuvieron las cenas en casa de su chacal?, ¿todo en orden, todo bien allá en casita? , por mi lado todo cool, ya saben una en niña bien de toda la vida, que la cena, que el abrazo, que los regalos y así…

Fíjense que estuve reflexionando y en el 2018 no toqué este tema, pero ahora que estamos con eso de los propósitos para el nuevo año,  y aprovechando que traemos toda la hipocresía encima me gustaría hablar de un chile que nomas no termina de embonarme.

 

Yo no sé ustedes pero a mí me ha sucedido infinidad de veces, y es que pareciera difícil de creer que a mis ya 32 años  me resulte  extraño encontrar algún lugar en el que me sienta totalmente atendido, protegido, representado, ¡valorado! Y es chistoso pero también lamentable el darse cuenta de que tenemos pocos lugares  en donde realmente se sienta la comunidad, ya sea porque el lugar solo nos ve como cifras, ya sea porque el personal de seguridad que labora en los lugares no está sensibilizado, bueno ya no digamos sensibilizado , que esté consciente de que está trabajando en un lugar LGBTTTIQ+, ya sea porque el servicio es pésimo, porque las bebidas son horribles,porque ya parece sucursal de dealers, porque la gente que debería recibirte y hacer que en tu visita la pases increíble es medio grosera, o simplemente porque la música es fea o el lugar horrible.

 

Puedo citar muchos lugares, pero esto no es casería de brujas y confió en que ustedes también perciban lo mismo y sepan perfecto que lugares están muy de LV.  Empiezo a contar mi experiencia con EL T de la verdad, jajaja! ya saben, ese donde se lleva acabo uno de los mejores concursos Drag de la cdmx, desde la primera vez que pise ese lugar, hace ya unos 2 o tres años  presencié lo que ennnn mi vidaaaa me había tocado, violencia por parte del personal de seguridad  hacia los clientes, en una ocasión hasta sacaron del lugar a mi acompañante ¡en su cumpleaños!, los meseros siempre te atienden de la chingada, te quitan la mesa si no consumes, o hasta si no consumes lo que ellos quieren, una vez hasta   nos querían mover de nuestro lugar por querer comprar la promoción de la noche que  “porque o comprábamos la promoción de botella o comprábamos promoción de cervezas”, pero que ambas no, en esa ocasión hasta terminé peleándome con la cajera porque no quería venderme cervezas que  porque “yo estaba sentada en una mesa frente al escenario y pues que se lo tenía que pedir a mi mesero” ( el mismo que no me podía vender la mentada promoción).

 

Podemos mencionar también otro lugar que se encuentra a una o dos calles del anterior, ese que de lgbtttiq+ ya no tiene nada, fíjense que ese era uno de los lugares que me gustaban, porque era ese arrabal en el que gozabas la noche, disfrutabas el estar toda mojada de sudor de todos, o sea era una experiencia cochinona pero rica, porque es cierto eso de “entre más corriente mas ambiente”, pero pues de esas noches ya nada queda porque la mayoría de los clientes ya es hetero y son de esos hetero que la neta no respetan y son super violentos.

Otras amigas me han comentado que han sufrido discriminación por tal o cual cosa, en otros me encanta el ambiente pero no dejan entrar otra cosa que no sea una apariencia “masculina”, en otro te hacen el feo si no eres gordo y peludo y grandote, en otros te  venden cerveza barata pero quemada ( lo cual atrae a mucha gente y se mega atasca),  otros son muy caros y elitistas (están súper cool pero solo sirven para ir a posar), otros están en zonas horribles y peligrosas, y otros a los que les vale verga lo que ahí pase siempre y cuando les consumas.

 

A lo que quiero llegar es a que nos hacen falta  lugares  donde nos atiendan padre,  donde uno se sienta protegido, espacios agradables libres de violencia, lugares que contraten a personas consientes de que están en un bar lgbt, lugares en donde no solo representemos $90 pesos que te vale un  trago o $50 que cuesta el cover y es que muy Independientemente de los gustos por las drogas de muchas de mis amigas, creo que nuestros espacios no deben convertirse en centros de negocio, y no me mal entiendan, cada quien sus adicciones pero no está cool que por ser espacios en donde hay consumidores este se vuelva un espacio que genera violencia, lugares que fomentan la agresión  y que tarde o temprano termina en convertirse en un espacio para todo menos para sentirse en comunidad.

 

Se extraña bastante la Sacristía y su ambiente incluyente,libre de violencia y que ofrecía una opción un tanto más“cultural”, definitivamente la comunidad necesita más espacios así, y nosotros como comunidad debemos exigir mejores lugares para divertirnos. 

De un tiempo para acá la opción está en ir a fiestas temáticas que generalmente cambian de venue entre fecha y fecha, una de las opciones que encuentro magnifica es Travestía, los clientes son una fantasía, las dragas son súper talentosas, la host es un encanto, el lugar (que al parecer en esta fiesta no cambia) está lindo, los tragos y la música está  deli  y todo el concepto hace que pases una noche cool.

 

Pecesitas,  ¡no se dejen!  Frecuenten lugares que  los hagan pasar un rato increíble y no aquellos que se vuelvan una pesadilla.

Como siempre yo les mando muchos besos en sus duraznitos y nos leemos pronto.

Los tqm su tía la Panic, ¡la mas gris!

 

 

 

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s