#NingúnChileMeEmbona

La cuarta T en el LGBT+ : Tóxico

"Tóxico" es la palabra del 2018 y tal parece que dentro de la comunidad LGBTI+ en México es muy recurrente encontrarte con situaciones que encajan con el adjetivo.

Pececitas, las extrañé cómo no tienen idea, pero ya estoy de vuelta, y después de unas vacaciones vengo recargada y más incomoda que nunca.

Hoy me encontraba meditando (as always) sobre cuántos años tengo preguntándome lo mismo sobre las personas Tóxicas y las redes y la convivencia y así , y les menciono esto porque recientemente estuve involucrada en comentarios acerca de este tema. Les pongo en contexto: se me acusa de ser una persona pasiva agresiva por poner en índice el comportamiento y las acciones de cierto grupo de personas, esto a raíz de siempre cuestionar la forma en la que se conducen. ¿Les ha pasado a ustedes?

Podrán desmentirme si mi juicio se encuentra nublado, pero considero que durante toda mi vida me he comportado a la altura y he manejado con respeto mi relación para con los demás, por eso mismo es que hoy decidí traer a la mesa este asunto.

Se dice que una persona tóxica es aquella que manifiesta una actitud pesimista constantemente, se centra en los defectos de los demás y critica destructivamente sobre las acciones de los otros maximizando o minimizando las cosas según su propio criterio.

¡O-eme-G! , ¿Críticas destructivas en la comunidad? Pero si somos unas cosas hermosas y unidas y súper colaborativas, ¿de qué me están hablando?  ¡Ah sí, claro! ¿Cómo  pude olvidar que ni siquiera podemos ponernos de acuerdo a la hora del PRIDE? , pero no solo en el comité organizador pasa esto, yo como Drag puedo decirles que la “escena” está súper contaminada y llena de estas actitudes negativas, en el ambiente del Vogue también se da, ustedesno me dejaran mentir,  ¡o sea!  ¿Qué salseo tuvimos hoy? Seguro hay algo, no se hagan de la boca chiquita.

No es que yo sea una intensa de lo peor y que solo me la pase buscando las cosas malas que hacen los demás para ir a hacerles ver sus “errores”, es solo que en mi intención de aportar un poco de amor al desastre, caigo en ser tachada de “agresiva”, Sí, de agresiva, ¡o sea! Ahora resulta que cuando una trata de dialogar con personas que no tienen las mejores actitudes, con aquellas que solo destruyen a la comunidad, esas que solo minimizan, esas que sólo se juntan a hablar mal de otros, esas que verdaderamente no tienen nada bueno que aportar, o las que solo critican a sus “enemigas” una es la que termina siendo la “pasiva agresiva”, ¿desde cuándo los patos le tiran a las escopetas? , ¿Tan desfasados están sus límites que no pueden aceptar que están cayendo en comportamientos  tóxicos y que solo se están escudando al aventarte a ti la bolita? ¡Amigas, dense cuenta!

Yo no sé ustedes, pero para mis ya 32 años, y desde que tengo conciencia de ello, en la comunidad siempre ha está presente este tema, siempre somos los “revoltosos”, los “criticones”, las “jotas liosas”, y  yo la neta estoy un poco cansado de que muchos talentos y muchas cosas positivas que tenemos se vean opacados por estar siempre en chismes de lavadero, en peleas de chamacas de secundaria  o en pleitos de barrio.

¿Acaso está en nuestra naturaleza? , ¿Acaso estamos destinados a destrozarnos unas a otras?, ¿nunca vamos a poder cambiar.?

Yo creo que si podemos, y está en uno el empezar el cambio, y no me tomen a mal esto, no quiero caer en un discurso de únete a los optimistas, es solo un querer que reflexionen sobre  en que gastamos nuestra energía.

Justamente apenas platicaba con mi esposo (aunque más bien fue como un regaño) sobre el cómo me desgasto contestando a comentarios en publicaciones, respondiendo a ataques o en simplemente estar enterada de los chismes del día.  Yo le comentaba que para mí no es un desgaste porque solo busco dialogar y sanar relaciones, pero después de todo este regaño entendí que tenía razón y que no lograría nada con eso, enemigos siempre tendremos, la gente siempre hablará de nosotros, y pues simplemente no podemos ser monedita de oro para caerle bien a todos, ¡así de fácil, así de sencillo!, Triste, pero cierto. 

Tratando de ser empática, me di a la tarea de escuchar a muchas personas y ver qué postura tenían. Algunos me decían que es muy fácil juzgar desde una posición  privilegiada, otros más me decían que tendríamos que estar  en los zapatos del otro para saber porque actúa de tal forma, y otros me dijeron que no les interesa entender al otro porque saben que el dialogo no se dará correctamente y que solo terminarán atacándose.

 ¿Neta es tan difícil entender que no todos estamos interesados en ver el mundo arder? Sinceramente a mi no me interesa ser una mala persona, al contrario, me esfuerzo en ser cada día mejor; reconozco que en este esfuerzo he caído en rebajarme a tener el mismo comportamiento que el otro pero es algo de lo que no me siento orgullosa.

¿Ustedes que opinan pececitas?, ¿estamos destinados a ser los intolerantes que piden tolerancia?, ¿está en nuestras venas el querer ser la más perra y rebajar a los demás?, ¿acaso vamos a seguir aplaudiendo la conducta nefasta de algunos solo porque están en posiciones de poder y porque nos entretienen sus “ataques”?

 Considero que en nosotros está el poner a personas positivas en el poder y quitarle ese poder a los que no aportan. Y si ustedes son los que se encuentran en esa posición de poder les invito a ver si están aportando algo  o solo están gozando de su posición y siendo una absoluta y total perra tóxica. ¡Bye Felicia!

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