Sálvame

Te miré a los ojos con tanta incredulidad. Me dio risa, porque pensaba que estaba soñando. Te miré y mis ojos iluminaron. Esto lo había soñado hace tiempo. Llegaste y entonces mis días dejaron de ser pesados. Me diste levedad y me sentía en las nubes cuando mis labios besabas.

Y cuando pensábamos que estábamos por correr en distintas direcciones, el destino nos volvía a juntar. Tenía mucho miedo a enamorarme. Pero contigo me gustaba ser tan vulnerable.

Te dije, bien recuerdo –salvémonos de estos tiempos tan falsos. Si me vas a querer, hazlo bien o mejor no lo hagas.

Después que lo dije, me besaste y no pude tener mejor respuesta. Podría escribir un libro completo hablando de ti y tus milagros.

Guárdame ahí muy dentro de ti, llévame como un amuleto, te prometo, darte suerte. Y cuando sientas que esto se está desvaneciendo, luchemos por que funcione, no quiero que busques en alguien más lo que conmigo ya tienes.

Sé muy bien que da pánico, pero no hay que temer de nada, conmigo a lado. Déjame salvarte a ti también, si quieres.

¿No te das cuenta, verdad? Juntos lo hacemos tan bien ¿y qué es este brillo que ilumina nuestros cuartos? Habita en mi y ahí construye un imperio. Quiero venerarte y en tus venas quedarme.

Mi amor, no sabes cuanto lo he esperado, te veo y te quiero tanto. Guárdame, te repito. No sabes que cuando me abrazas yo sé que ya estoy en casa.

Sálvame de tantos amores falsos. Si quieres, salva al amor. Yo sé que juntos podemos. Y sí, la gente no está lista para ver algo tan perfecto. Pero eso, poco nos importa.

Llévame lejos, donde nada de eso nos alcance. Ya no quiero perder el tiempo. Tiempo es lo que nos falta. Ilusióname, si quieres, pues vivimos de eso, de ilusiones, y con un poquito de ganas y magia, sé, podemos hacerlas realidad.

Te miré a los ojos y justo se dilataron, robaste mi aliento, y mi sangre empezó a hervir. Quédate en mi. Conquístame todos los días con tus manos, moldéame como un artesano.

Sálvame de tantas mentiras, de tanta falsedad. Yo sé que tu puedes.

Salva al amor, si quieres.

Escrito: Francisco Hernández Verdiguel.

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s