Domingo

Quedamos en salir un domingo cualquiera; quedamos en ir a cenar y a tomar algo, quizá después ir algún hotel y tener la oportunidad de despertar juntos, al fin qué en la ciudad lo que abundan son hoteles.

Toda la semana espere con ansias el domingo, y ya sé, domingo es un día difícil, que se suele usar de descanso. Pero, te dije bien que lo único que quería era descansar contigo a mi lado.

Y cuando veía a la luna, recordaba que estábamos en plena temporada de escorpio y se me hizo súper mágico poder coincidir contigo, y bien me ilusioné porque quizá tú eras él indicado, hasta que me dijiste que tenías flojera de verme.

Me preparé ¿sabes? Puse mi ropa para cambiarme después del trabajo, lleve mi loción favorita y hasta unos dulces para compartir. Me preparé antes, cuando me bañaba, puse mis zonas íntimas de forma estética y lindas, por si algo ocurría. Y después con ilusión tome un libro que yo mismo escribí para regalártelo y no a todos se los regaló, porque es algo muy preciado.

Te dije, bien recuerdo, que estaba dispuesto a mostrarte mundos nuevos. De encontrar juntos un lugar en el que pudiéramos explorar las místicas de la vida y del amor. Incluso me dejaste ver antes que estabas emocionado de conocerme también.

Pero realmente me decepcionaste cuando me dijiste que tenías flojera. Flojera ¿de qué? De conocerme supongo, de intentarlo. Y sí, domingo es un día difícil lo repito. Pero mañana entrabas tarde a la escuela y yo no tenía trabajo. Bien podíamos hacer algo.

Te quería regalar lo que quedaba de mi domingo; en vez de ir a casa y no hacer nada, lo quería pasar contigo. Pero te dio pereza, y todo esto porque supongo, era domingo.

Y luego cuando me dijiste que tu flojera era tan grande, yo me sentí tan diminuto ¿sabes? Porque yo estaba cansado y harto de la gente, y aún así tenía tantas ganas de verte.

Tenía muchas ganas de ir por unos tacos y tomar cerveza contigo, o ir por un café y mirar el cielo despejado, de besarte un buen rato.

Ganas de presentarte a mis amigos y salir de fiesta con lo tuyos. De que conocieras a mis gatos y quizá hacerme amigo de tu hermana.

Ganas de que mi papá estuviera tranquilo de que por fin había encontrado a un buen hombre para estar a su lado. Y que mi mamá te agregara a Facebook para etiquetarte en cosas bobas pero graciosas.

De poder mostrarte mi vulnerabilidad y de conocer yo la tuya. De viajar juntos y vivir tantas historias pudiéramos. Pero creo que te dio flojera. Te dio flojera empezar algo, y esta bien, no te culpo porque, domingo es un día complicado.

Y lo malo es que cuando quieras tu, quizás yo, ya no quiera.

En fin, el domingo ya nos espera.

Por: Francisco Hdez. Verdiguel.

Imagen vía tumblr.

Anuncios

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s