Adiós verano

Mi amor si yo te dijera cuánto tiempo aguardé para decirte, confesarte, que tu piel en la arena se veía tan radiante. Y no sé si te acuerdes de nuestro último verano juntos. El mar decoraba con sus sales nuestros cuerpos. La magia del lugar nos elevaba como seres de gran luz. Y yo te dije —mi vida, tiene más sentido contigo a tu lado.

Y luego cuando te fuiste después del verano sin que me percatara; después del verano todo cambio. En el karaoke ya las canciones que interpretabas no eran para mi, y si me las dedicabas ya ni me sabían igual.

Que otoño llegó y antes era una bendición, pero ahora el frío nos alcanzó y dejamos de sentir.

En el metro, en la línea seis, ya ni nos imaginábamos historias con extraños que pasaban frente a nosotros. Ni nos tomábamos de la mano aunque se nos quedaran viendo feo las señoras y señores que estaban sentados, esperando. Y ya nos sentíamos como ellos, estábamos pero no estábamos, desaparecimos y nos olvidamos.

Aún recuerdo el verano, donde el cielo estaba más claro, como nuestros sentimientos. Y es que el mar nos cambia ¿sabes? La playa siempre será donde me querré enamorar y si es contigo sería mil veces mejor, pero sé que ya no quieres. Pero en verano brillabas tanto y tan bonito, contigo todo era cálido.

Que nostalgia se siente. Y cuando prendimos la fogata y sentimos el fuego calentar nuestra sangre, y al mirarte sentía que hervía todavía más. Que mis ojos dilatabas y ni sabia si estaba soñando o era algo real. Y nos besábamos y entonces la luna atestiguaba que realmente nos amábamos y luego, nada. El verano terminó.

Cuando llegamos a la ciudad volvimos a la cotidianidad, a vivir a prisa, a querernos muy a prisa y sin afán de hacerlo de manera consciente. La ciudad nos cambia ¿sabes? O por lo menos yo me sentía diferente. Y volvimos a salir con nuestros amigos y nos dejamos de ver. Y yo le decía a mis amigas que algo había cambiado entre los dos –vayan a bailar sus problemas, me decían ellas. Fue cuando te invité a bailar la noche y ahogarnos en alcohol. Pero recuerdo que ese día me rompiste el corazón, cuando te vi bailar con otro wey, y no quise tomarle importancia hasta que los vi bailar más pegadito y ahí me di cuenta. Sabía que te tenía que dejar ir, así como al verano.

Luego lloramos, y nos abrazamos. Nos decíamos que lo intentáramos, que todavía había solución. Queríamos regresar al verano y a la playa, quizá ahí nuestras heridas sanarían. Nos mentíamos, con afán de no hacernos daño, pero tontos éramos pues las ilusiones se encajaban como dardos.

Al final ya nunca pudimos regresar el tiempo. Nos dimos por perdidos y cuando otoño llegó, ya no quedaba ningún chance de amarnos. El verano se terminó muy pronto me repetía en las noches, mientras recordaba tu piel y tus ojos café.

El verano se nos terminó.

Y fue ahí cuando te dije adiós, junto al verano.

escrito por: Francisco Hdez. Verdiguel.

Imagen: vía tumblr.

gatopoeta

Me gusta escribir acerca de cosas de fantasía, amor y desamor.

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