Alta magia

Te escribo esta carta que lleva consigo un gran poder que son mis palabras. Léela y mientras la leas piensa en mi, sólo así el hechizo hará efecto y hará que pueda llegar a ti.

Querido:

Siempre creí en la magia ¿sabes? Y justo cuando llegaste a mi vida lo creí el doble. En las noches, cuando tenia de esos sueños reveladores, cuando el aire se me escapaba de mis pulmones y lloraba sin sentido, sabía que estabas por llegar, aquí, a mi vida.

Siempre le recé a la luna que me despojara de tanto soledad, que con alta magia de amor llegara alguien que iluminara más mi vida. A veces la monotonía y el hastío se vuelven grandes enemigos en mi haber. Y cuando llegaste, todo eso arrebataste de mi ser.

Creo que eres mágico. Y ¿sabes que más? Cuando me tocas provocas todo un incendio en mi interior, pero es algo que no me gustaría apagar. Es este fuego que siento por ti el que me hace querer despertar y seguir con la incertidumbre de cuál será tu siguiente hazaña.

Hechízame si quieres con tus besos y con las palabras qué haces bien en escribirme y en decirme. Inúndame con esa magia de sigilo que es cuando me abrazas y me haces el amor. Si quieres, construye un templo en mi interior, y ahí quédate a vivir.

Y cada noche que me haces falta, como un ritual, como una canción, o un rezo yo te invoco y me consagro con tu ser ¿Cuántos milagros habitas en ti? Que son todas esas pecas, que como constelaciones me enseñan vestigios de grandes historias que tuviste en vidas pasadas.

Que anhelo que es tenerte todos los días conmigo. Perdóname si me estoy pasando de la raya. Es sólo que nunca me había sentido tan enamorado.

Pero es cuando te desnudas, que veo todo tu ser supremo. Y aún con tus defectos, los portas con gran orgullo y eso es lo que más quiero y admiro. Y después como maestro de orquesta me despojas mi ropa, cada movimiento, cada nota, lo haces de manera grandiosa, lo das todo de ti y como música penetras en mi.

Eres alta magia. Magia que habita en mi. Hace mucho que ya no tengo pesadillas. Yo sé que mientras duermo velas mi sueños, como un gran guardián, como un guerrero. Floreces en mi interior y llenas de rosas mis pulmones, mis intestinos, mi estomago y mi laringe. En fin, me llenas de ti.

Guárdame y no me abandones. Fírmame una prenda que te haga quedarte. Si ya no hay amor en un futuro lo entenderé. Conquístame cada día y noche. Ilumíname…

Oh mi amor. Si tu eres hechicero, yo quiero ser tu discípulo. No tengo miedo de entregarme a tus fuerzas y pertenecerte. Vuélvete rey o tirano. Que más da si es a tu lado.

Cúbreme de tu magia.

Escrito por: Francisco Hdez. Verdiguel

Imagen vía: tumblr.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s