Café Etéreo

#CaféEtéreo: Miedo al Estereotipo Gay en la Televisión Mexicana

Hace una semana la actriz, bailarina y mujer trans Alejandra Bogue expresaba a través de su canal de youtube su disgusto con el personaje de Maria José de la serie La Casa de las Flores. Lo consideraba poco representativo y un tanto ofensivo, rayando en el estereotipo sobre las mujeres trans y su representación masculinizada en los medios. Su reacción me hizo mirar las representaciones de gays, lesbianas, drags y bisexuales en México y preguntarme ¿Estoy de acuerdo con  la forma en que se representan?

Desde mi trinchera (porque hablar de la representación de otras identidades de la comunidad LGBTTTIAQ+ es motivo de artículos separados), puedo decir (con pesar y hartazgo) que cuando yo era niño la única forma de representación de un hombre homosexual era aquella, basada en la mofa y la creencia de que todos los homosexuales eran amanerados, pasivos, chismosos y teniendo como profesión algo relacionado con la danza, vestuario, maquillaje, prostitución o el arte de ser drag queen. Durante estos años, otro de los estereotipos más nocivos que vi, fue el de que los hombres homosexuales no aceptaban un NO por respuesta por parte de un hombre heterosexual.

Ejemplos de este tipo de interpretaciones las encontramos en Carmelo de Adrian Uribe, Julio Esteban de Eugenio Derbez, Yahairo de Omar Chaparro, Valente de la Garza de César Bono y Paul-Yester de Gustavo Munguía por mencionar algunos; dichos personajes forman, no sólo parte de catalogo interpretativo de estos “actores” sino de la cultura de México en los últimos veinticinco años aunque, este tipo de estereotipos los podemos encontrar desde mediados de los setentas con el cine de ficheras, pasando por clásicos como El Lugar Sin Limites (1977) y producciones recientes como Hazlo Como Hombre (2017).

Pero ¿Es esa la única forma en la que se aborda la homosexualidad en personajes masculinos? La respuesta es no. Casas productoras como Argos Comunicación u Once TV han abordado la homosexualidad desde un enfoque diametralmente opuesto. Para muestra, personajes como el Federico Márquez interpretado por Juan Manuel Bernal que tiene pelear (y fingir) para poder subir en un ambiente hostil en Capadocia. Infames hizo su parte con Felipe (Aldo Gallardo) y Saúl (Héctor Berzunza) hombres con poder que deben simular y refrenarse a sí mismos para no perderlo. Mientras que en XY, Claudio Lafarga interpreta a Adrián Campos un periodista metódico y con problemas sociales que se la vive en el closet hasta que un día, debe enfrentarse a sí mismo. En estos personajes vemos hombres preparados, escrupulosos y de un profundidad mucho más detallada pero con un punto débil muy marcado que es su closet y la necesidad de normalidad que este representa.

Lo curioso es que seguimos sin un punto medio sobre la representación de la homosexualidad ya que, por un lado tenemos un estereotipo que no empodera a los gays afeminados a ser ellos mismos y por el otro, se vende la idea de que asumirse como hombre gay te hace menos hombres y es mucho mejor vivir en el closet simulando heterosexualidad que asumirse sin drama. ¿Por qué nos quejamos de estas representaciones? ¿Por qué no buscamos un personaje que no tenga problemas con asumirse homosexual sin que todo su arco dramático se vea delimitado por eso?

La serie noruega Borderliner nos presenta a Nikolai Andreassen interpretado por Tobias Santelmann; Andreassen a un policía que intenta mantener su familia y carrera a flote a pesar el caos que amenaza su mundo y en ningún momento de la serie, la trama de su homosexualidad no es el arco rector del personaje. Ese es un punto para reflexionar y preguntarnos ¿Nos importan los personajes homosexuales por sus historias o por el hecho de ser homosexuales?

Foto: Cortesía de Amino Gay.

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